Atados al éxtasis del recuerdo conviven la gravedad y el quejido lo ve como entonces posesivo vibrante tenso
Acechando el delirio pretenciosa fantasía en su boca lubricada
Abre la jaula del desorden cavidad jugosa del sonido entre las rejas hileras de presagios contienen su codicia
II
Desde el galpón del fondo el abismo restituye la luz
En las cuencas encuentra los colmillos del recuerdo
Ronca la voz pegada al cuello cala la entrepierna
Jugosa la espera del ataque cabalga la ambición en los pechos glaseados
III
Mapa del cuerpo encerrado nombra entrepierna Te exorcizo
Llaga entre las manos mis pliegues en la sangre de tus dientes
Yegua en posesión desmonta el sudor cuando la garganta quema
--Dolor para poseerte--
Construye la casa del látigo bífida golpea el ansia
Devorado por el anillo en fuego enaltece el vicio de tus ojos Cuchillo ardiente consagrada duerme ahora la navaja
Dijo exhausta antes de abandonar la acción
--Voy a violar tu boca--
IV
Selva somete saliva vibrando caballos entre Dientes de León Ruge la sentencia abrevada en sangre alzada y poseída redobla La
escena del combate sucumbe al ojo de la perversión La gola hinchada del lamerón que codicia todo el animal la baña con la baba de sus ojos en apetito selvático
V
Tu desmesura en mí palpita, rival que impune sostienes mirada sagaz hurgando cavidades
Sacrificas en mí el baño de tus garras que vibro porque te ocultas que muero porque me invades
Tu gemido en mí evoca el hambre te redoblo hago de tí mi cautivo por el simple echo de asediar
VI
Mato por tí //el apoteótico cuerpo// de mi más bajo sudor el eslabón da igual la desnudez el grito entrecejo que palpita en la víctima
Mato por tí esa lengua lasciva derrumbo el sonido de tu piel entre rejas mi hambre vibra adversario aquí termina el paraíso